Brooklyn, Tamaulipas

Leo Primavera Negra de cabo a rabo sin encontrar un fondeadero donde estibar la carga que Henry Miller promete. No encuentro tal fondeadero porque no existe tal carga; no abandono la lectura porque me fascinan las admoniciones, el verbo que predica, los espectáculos circenses, las historias de arponeros, místicos, cojos, milicianos, pajeros, cualquier criatura tocada…