Laderas

  *     La única certeza que poseo es la del amanecer:  sé de mis pasos   por el tiempo, ningún pecado   es el origen del aire.     Sólo he de pedir silencio   para no herirme.     El resonar de mis pisadas   pronto se escuchará por otro sendero.     La afonía nos gobierna,   verdadera   cual primera…