Tres poemas de santuario

mi memoria es un fruto que ha pesado el deseo su desnudez convive donde lluvia sombra puntualmente de la desbandada agota la resistencia de hojas amarillas timbra límites en las fístulas del ámbar curtidas al oírla tromba toda una colmena de muchachas amadas solarmente más allá de donde doblan los parques al atardecer la víspera.…