Grown Up

(Cuento, México) Sebastián despertó. Había pasado algo extraño, su cuerpo era más grande que de costumbre. Lo último que recordaba era cómo los policías lo separaron de su madre. Trató de levantarse, no estaba acostumbrado a sus nuevas proporciones, sintió que ahora era enorme, gigante y cayó. Tenía una butarga, la vestidura de alguien que…

Pioneros

Mi hijo de 8 años subió al techo y me preguntó qué hacía, la luz iluminaba la tarde con todo su fulgor, los rayos del sol en su rostro lo hacían verse como una pequeña estatua de arena solidificada.   —¿Cuándo mataste a tu primer mecsican, papá? —preguntó con su vocecita frágil y llena de…

Postumbra

Al igual que todos los otros lunes el señor Capelli transitaba por las calles de la ciudad para ir al trabajo, pero en aquel último en particular se había retrasado, obligándose a trotar en busca de un colectivo. Tenía completamente su concentración en llegar a tiempo, así cruzaba insultos con ciclistas y las avenidas, golpeándose…

La asistente

Milagro en Galeana Introducción de Coral Aguirre.   Tarde siesta, plaza de Galeana, los escritores que hemos venido a festejar la Primera Feria del Libro en este municipio hemos terminado la tarea y la promotora Azahar, de Conarte, tiene preparado el trueque. Así decimos los promotores cuando, después de ofrecer nuestros talentos, lo hacen asimismo…

Fin de semana

—No, él ha estado fumando con la lluvia, mi Stig. —¿Y por qué tiene esas vendas blancas, abuela? — le preguntó Stig. —Porque ahora practica boxeo— le respondió su abuela. —¿Desde cuándo? –Bueno… desde ayer —contestó ella, limpiándose las manos con el delantal—. Es que le gusta mucho, ¿sabes? El pequeño lo contemplaba de espalda,…

Dos poemas de Talud

Definiendo Marítima tristeza de portales, confabulada soledad de las aceras, negro el poeta que canta a la pulcritud de sus sábanas oreando en los balcones.   Taciturnos noctámbulos, algo de proxenetas y de putas, ¿y qué ciudad no tiene? Pero un azul transparente, eso sí, rumiando entre susurros cada sueño, fundido con salitre y caracola.…

Al Alba

El teléfono suena. Una claridad absoluta me ciega momentáneamente. La habitación contigua vibra como un vagón de tren. Escucho el sonido fuertemente. Las imágenes no cesan. Una tras otra se aparecen, pantallas de cristal ante mis ojos. Conversaciones anónimas sin sentido, las escucho claramente. Estoy atrapado entre los brillantes colores de los rayos de sol y las caras del techo.    …