#8M

Las felicitaciones no tienen cabida hoy, antes o después. Porque no hacen falta, porque son uno de tantos lugares comunes-placebos-curas en salud ante lo que nos pasa. A todas, y aunque no se crea, a todos.   Hoy tampoco sirve de mucho hacer reconocimientos públicos a nuestra condición y circunstancias. Conmovedor detalle, pero ya no…