Cuerpo habitado

A mí me habita un hombre de ojos de cuervo y dientes afilados. Mi esposo me obliga a dormir con él. Ocurre después de estar horas viendo películas o series americanas. Llega la noche, tomo mis pastillas, que, sin ellas no pego los párpados por más pensamientos tranquilizadores que invoque. Empieza como una oleada suave,…