Cartas a mi hijo el chino: 3. La masia d’Estel Mulligan

La única calle de la tierra que yo desearía que no se acabara nunca, rica en sonidos, abundante de brisas, hermosa de encuentros, antigua de sangre: la Rambla de Barcelona Federico García Lorca    El cuento es intensidad Edmundo Valadés    No cabe duda que qué ondón traigo. ¡Sabor ahí! Parménides García Saldaña    En la maleta que documenté con American Airlines,…