AMLO presidente, o cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar al fascismo

La disidencia política comienza con el vago sentimiento de que algo está mal. Pero el problema con los sentimientos así de vagos es que pueden ser canalizados en cualquier dirección. La misma angustia indefinida puede conducir a la gente al comunismo, al fascismo,o a cualquier cosa en el medio. Natalie Wynn.   ¿Cuándo fue que “fascista”…