Pioneros

Mi hijo de 8 años subió al techo y me preguntó qué hacía, la luz iluminaba la tarde con todo su fulgor, los rayos del sol en su rostro lo hacían verse como una pequeña estatua de arena solidificada.   —¿Cuándo mataste a tu primer mecsican, papá? —preguntó con su vocecita frágil y llena de…

Murales

(Cuento, Argentina). Camila encuentra una caja de zapatos con fotos de una familia japonesa en el borde de la vereda. Ella cree que los une el amor aunque no parecen felices, como si alguna barca los hubiera dejado en una orilla equivocada. En la primera foto posan en la playa. La madre y el padre…

La última sesión

(Cuento, México). El frío era inverosímil. Si ligeramente por encima o debajo de cero era difícil decirlo. Los pasos veloces crujían sobre el asfalto de la vieja carretera. Alguna vez el camino principal debió pasar por ahí hasta que construyeron aquel terraplén elevado sobre el que circulaban los vehículos cuyo estrépito se perdía por encima…

Postumbra

Al igual que todos los otros lunes el señor Capelli transitaba por las calles de la ciudad para ir al trabajo, pero en aquel último en particular se había retrasado, obligándose a trotar en busca de un colectivo. Tenía completamente su concentración en llegar a tiempo, así cruzaba insultos con ciclistas y las avenidas, golpeándose…

La asistente

Milagro en Galeana Introducción de Coral Aguirre.   Tarde siesta, plaza de Galeana, los escritores que hemos venido a festejar la Primera Feria del Libro en este municipio hemos terminado la tarea y la promotora Azahar, de Conarte, tiene preparado el trueque. Así decimos los promotores cuando, después de ofrecer nuestros talentos, lo hacen asimismo…

Fin de semana

—No, él ha estado fumando con la lluvia, mi Stig. —¿Y por qué tiene esas vendas blancas, abuela? — le preguntó Stig. —Porque ahora practica boxeo— le respondió su abuela. —¿Desde cuándo? –Bueno… desde ayer —contestó ella, limpiándose las manos con el delantal—. Es que le gusta mucho, ¿sabes? El pequeño lo contemplaba de espalda,…

La pianista

Siempre que pienso en ella me asalta el recuerdo de su mirada y aquellas palabras de su última carta, Non cercare di fuggire il tuo destino di solitudine. Fue un mediodía soleado, de esos que hay cada vez menos en la Ciudad de México. Aún cansado por la juerga de la noche anterior, sólo había…

Al Alba

El teléfono suena. Una claridad absoluta me ciega momentáneamente. La habitación contigua vibra como un vagón de tren. Escucho el sonido fuertemente. Las imágenes no cesan. Una tras otra se aparecen, pantallas de cristal ante mis ojos. Conversaciones anónimas sin sentido, las escucho claramente. Estoy atrapado entre los brillantes colores de los rayos de sol y las caras del techo.    …

Prenda íntima 

*Nota editorial:  Cabe resaltar en “Prenda íntima” el ritmo veloz, constante, que nos dirige de manera clara a conocer a los personajes desde las primeras líneas, sin necesidad de mayores apuntes biográficos ni diálogos ociosos. Este cuento narra una historia familiar, cerrada, de las que se dice “de eso no se habla”. Emilio Sánchez nos…

Gajes del Santo Oficio 

Si se fotografiaba ya lo interior de nuestro cuerpo, bien podía pronto el hombre llegar a descubrir visiblemente la naturaleza y origen del alma; y, aplicando a la ciencia las cosas divinas ¿por qué no? (…) ¡Oh, cómo se convencerían entonces los impíos, cómo triunfaría la religión!   Rubén Darío, Verónica    Tengo autoridad de sobra para participar en la controversia,…

Autómatas 

El cepillo enchinaba la viruta que arrancaba de la madera. El peso de la mano en la herramienta sobre la tabla. En la pupila el reflejo del brazo en continuo movimiento adelante, atrás. Yo soy del pueblo de San Claudio, cada 6 de junio festejamos con bebida, comida y, por supuesto, ingeniosas invenciones. Mi padre me enseñó todo lo que sé del…

La felicidad nunca es completa

La felicidad nunca es completa, casi gritó Erlindo asomando la cabeza, metiéndose donde no le importa con la visera goteando pintura y su piel morena contrastando con las gotas blancas y aceitosas. ¿Y a éste qué le pasa?, riñó Inés mirándome para que hiciera algo. Pero es Erlindo, pensé, con él ya no se puede hacer nada. Erlindo, sin esperar mi reacción…